Con la genialidad que le es propia Lenin define la cacareada libertad de
expresión en los regímenes capitalistas: "La libertad de la
prensa, en la sociedad burguesa, consiste en la facultad reservada a los
ricos de pervertir, de burlarse y de engañar
sistemáticamente, incesantemente, cotidinianamente, haciendo tiradas
millonarias de sus periódicos, a la clase pobre, a las masas
oprimidas y explotadas.
La libertad de prensa quiere decir: las opiniones de todos los ciudadanos sin excepción pueden ser libremente expresadas ¿Y cuál es la realidad? Sólo los ricos y los grandes partidos detentan en este momento el monopolio de la verdad ¿En qué es mejor el "derecho" de publicar noticias falsas que el derecho de poseer siervos?" ("Sobre la libertad de prensa" en Rabotchi Pout setiembre 1917)
Lenin aclara varias cosas: 1º. en toda sociedad dividida en clases, los derechos tienen carácter de clase. Lo que es derecho para unos es privación del mismo para otros. 2º. la libertad de expresión está en manos de la clase dominante, que son los que pueden pagar periódicos, periodistas, papel prensa, rotativas, agencias de noticias, redes de distribución y ahora sistemas informáticos y telemáticos, parabólicas, satélites y televisiones por cable. 3º. En manos de los capitalistas tal libertad es libertad de dominar, de mentir, de tergiversar, de controlar y de condicionar a la opinión pública. No hay excepciones. En el Reino de España lo primero que hacen los banqueros, grandes capitalistas y grandes partidos es crear complejos informativos que dan apariencia ilusoria y engañosa de pluralidad. Cualquier voz discordante es fulminada. Así pasó con los diarios Liberación, El Independiente, con la dirección de Interviú, con periodistas como Jose Luis Morales o Gómez Parra. Los debates sobre supuestos "independientes" frente a los "pérfidos" polanquistas son cortinas de humo detrás de las que se esconden fascistoides de mala catadura. Al poco de cerrar Egin oí una tertulia nocturna de desaforados charlatanes émulos de Queipo de Llano en las ondas de la clerical cope que insultaban a los trabajadores de Aena y a los sindicatos que iban a ir a la huelga si no se satisfacían sus reclamaraciones y que planteaban abiertamente su despido y la abolición del derecho de huelga. Se ve con claridad que el proyecto liberal-fascistizante del PP para doblegar Euskal Herria y para la sociedad española necesita enmudecer la prensa popular y controlar en corto la prensa oficial público-privada. En los países "libres" la cosa es parecida como nos recuerda desde "¡Ojo con los media!" Michel Collon. La gran burguesía ejerce para mayor gloria suya su derecho a esconder sus aventuras militaristas, la subida de los precios, privatizaciones, ataques a la seguridad social, recolonización del Este Europeo y del Tercer Mundo y cuanto le venga en gana. Un instrumento de control mas importante que la policia, carceles, tribunales y ejercitos son los media.
Pero conociendo bien las circunstancias y limitaciones reales de la libertad de expresión, la clase trabajadora y los sectores abertzales y progresistas de Euskal Herria necesitan desafiar la hegemonía capitalista española-universal de los media. Han demostrado ser capaces de mantener en pie un proyecto periodístico no financiado ni por el Estado ni por los grandes capitalistas ni las multinacionales a pesar de todos los ataques, trabas y zancadillas. Ahora también será posible hacerlo. O sea que a la tarea en favor de los intereses de los trabajador@s y del Pueblo Vasco.
Jose Antonio Egido
![]() |